Clínicas  Fisioterapia y Osteopatía  653 381 558
Studio Pilates y Yoga 675 759 212

Soledad López Odriozolaba

A sus 83 años se negó a permanecer con dolores de espalda que prácticamente no le dejaban caminar prácticamente y que le impedían tener una posición erecta normal. Se negó a ser una mujer mayor a la que se le recomendó acostumbrarse a sus dolores y a caminar poco. No se rindió cuando le diagnosticaron varias hernias discales de origen cervical y lumbar, artrosis y osteoporosis, y le pronosticaron una convalecencia permanente debido a su edad. Siguió las recomendaciones de su farmacéutico, el cual le aconsejó acudir a su Fisioterapeuta-Osteópata. Y así fue como conocí a Sole hace ya unos 9 años.

El primer día, cuando llegué a su casa, lo primero que me dijo fue: -«Yo no soy así, estoy encorvada por el dolor, pero yo antes estaba recta. Tienes que ponerme bien. Yo no puedo seguir así.» (Imagen 1: tenía que empujar sobre su bastón para intentar llegar a la verticalidad).

No se obtuvieron resultados halagüeños en las primeras sesiones. La verdad es que nos costó unos 3 meses lograr que el dolor empezase a remitir, y al cabo de 4 meses había recuperado la posición erecta de la espalda y el dolor había remitido completamente. Una vez llegado este punto, sólo me preguntó que si había algún inconveniente en seguir con el tratamiento. Yo le contesté que para su salud no había ninguno, sino todo lo contrario, el único inconveniente era para su bolsillo.

Desde entonces, Sole se ha estado tratando dos veces por semana y se encuentra fenomenal como podéis apreciar en la foto que amablemente me ha cedido. Aquí con sus 92 añazos actuales y con la capacidad de montar en patinete (Imagen 2: paseo de San Francisco. Badajoz). E

l caso de Sole pone de manifesto que quien se cuida, los años le afectan de manera diferente. Me gusta ponerla siempre de ejemplo de superación y como exponente del resultado del trabajo realizado durante estos años en el Centro de Fisioterapia y Osteopatía Salux. Con esto sólo quiero transmitir, que jamás dejéis que os digan que lo vuestro no tiene solución, por más años o patologías que tengáis. SIEMPRE SE PUEDE INTENTAR. CONFÍA EN EL PODER DE LA ACTITUD.