Una dieta saludable no solo consiste en comer “menos” o contar calorías: también implica cubrir correctamente los minerales esenciales que el cuerpo necesita cada día. Si buscas mejorar tu alimentación de forma más específica —por ejemplo, por digestiones sensibles o SIBO— también puede interesarte esta guía completa de recetas y dieta FODMAP para una mejor alimentación.
¿Sabías que el magnesio y el potasio son clave para mejorar tu energía, tu salud cardiovascular y tu estado de ánimo? Estos dos minerales participan en funciones tan importantes como la contracción muscular, la transmisión nerviosa, el equilibrio de líquidos y la producción de energía celular.
Incluir alimentos ricos en magnesio y potasio puede ayudarte a reducir calambres, mejorar la recuperación muscular, favorecer una presión arterial saludable y apoyar una mejor respuesta frente al estrés. De hecho, cambios sostenidos en la alimentación pueden generar mejoras medibles, como refleja el testimonio de Pablo Márquez León sobre alimentación y análisis de mejora de peso.
En esta guía encontrarás sus funciones, los alimentos más interesantes, cantidades recomendadas, consejos prácticos y respuestas a dudas frecuentes. Todo con un enfoque claro, basado en fuentes como MedlinePlus, USDA y organismos europeos de referencia.
Índice
Toggle¿Por qué son vitales el magnesio y el potasio para tu cuerpo?
El magnesio y el potasio son minerales esenciales porque el organismo no puede prescindir de ellos para funcionar correctamente. Aunque se suelen mencionar por separado, trabajan de forma coordinada en procesos que afectan al músculo, al corazón, al cerebro y al equilibrio interno de las células.
El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas. Interviene en la síntesis de proteínas, el metabolismo energético, la contracción y relajación muscular, la salud ósea y la regulación del sistema nervioso. Por eso, cuando los niveles son bajos, pueden aparecer síntomas como cansancio, calambres, irritabilidad o dificultad para recuperarse tras el ejercicio.
El potasio, por su parte, es uno de los principales electrolitos del cuerpo. Su función más conocida es mantener el equilibrio hídrico, favorecer la transmisión de impulsos nerviosos y ayudar a regular la presión arterial. Un aporte adecuado de potasio se asocia con mejor salud cardiovascular, especialmente cuando la dieta también es baja en exceso de sodio.
Ambos minerales influyen en la formación y funcionamiento celular, la regulación nerviosa, la función muscular, el balance de líquidos y el control de la tensión arterial. Este enfoque integral recuerda que el cuerpo funciona como un sistema conectado; de hecho, disciplinas como la fisioterapia y la osteopatía también analizan esa relación global, aunque conviene diferenciar evidencia y expectativas, como explicamos en este artículo sobre mitos y realidades sobre la osteopatía y su influencia en el cuerpo.
Según MedlinePlus, el magnesio es necesario para músculos y nervios, mientras que el potasio ayuda a que los nervios funcionen y los músculos se contraigan. En la práctica, esto significa algo sencillo: si estos minerales fallan, el cuerpo lo nota.
Funciones específicas del magnesio
La función del magnesio va mucho más allá de “evitar calambres”. Este mineral ayuda a convertir los alimentos en energía, participa en la síntesis de ADN y proteínas, contribuye a la relajación muscular y modula la excitabilidad del sistema nervioso.
Entre sus funciones más relevantes destacan:
- Producción de energía celular: interviene en el metabolismo del ATP, la principal “moneda energética” del cuerpo.
- Contracción y relajación muscular: ayuda a equilibrar la acción del calcio en el músculo.
- Función nerviosa: participa en la transmisión de señales entre neuronas.
- Salud ósea: una parte importante del magnesio corporal se encuentra en los huesos.
- Regulación del estrés: influye en neurotransmisores relacionados con la calma y el descanso.
Un déficit de magnesio puede manifestarse con fatiga, debilidad, calambres, hormigueos, alteraciones del sueño o mayor sensibilidad al estrés. En consulta nutricional, también se valora en personas con dietas muy restrictivas, problemas digestivos, consumo elevado de alcohol o determinados tratamientos farmacológicos.
Como dato interesante, algunas revisiones científicas han estudiado el papel del magnesio en la prevención de migrañas, especialmente en personas con niveles bajos o crisis frecuentes. No significa que sea una solución universal, pero sí refuerza su importancia en la función neuromuscular y vascular.
Funciones específicas del potasio
La función del potasio se centra especialmente en mantener el equilibrio de líquidos dentro y fuera de las células. Este mineral actúa como electrolito y es imprescindible para que el corazón, los músculos y los nervios trabajen de manera coordinada.
Sus funciones principales son:
- Regular el equilibrio hídrico: ayuda a controlar la distribución de agua en el cuerpo.
- Favorecer una presión arterial saludable: contribuye a contrarrestar el exceso de sodio.
- Mantener el ritmo cardíaco: participa en la actividad eléctrica del corazón.
- Apoyar la función muscular: es necesario para una contracción muscular normal.
- Facilitar la transmisión nerviosa: permite que las señales eléctricas se comuniquen correctamente.
La falta de potasio, conocida como hipopotasemia, puede provocar debilidad muscular, calambres, estreñimiento, palpitaciones o cansancio. Suele aparecer por pérdidas digestivas importantes, uso de ciertos diuréticos, sudoración intensa o dietas muy pobres en frutas, verduras y legumbres.
Diversos estudios poblacionales relacionan una mayor ingesta dietética de potasio con menor riesgo de hipertensión y eventos cardiovasculares, especialmente cuando se combina con una reducción del consumo de sal. Por eso, organismos de salud pública recomiendan priorizar fuentes naturales como verduras, frutas, legumbres y tubérculos.
Alimentos con mayor contenido de magnesio y potasio
Elegir alimentos ricos en magnesio y potasio es una de las formas más sencillas de mejorar la calidad nutricional de tu dieta. La clave no está en comer un único “superalimento”, sino en combinar grupos: frutos secos, semillas, verduras de hoja verde, frutas, legumbres, cereales integrales y lácteos.
A continuación encontrarás una tabla orientativa con valores aproximados por ración habitual, basados en datos de composición nutricional como los de USDA FoodData Central. Las cantidades pueden variar según el origen, la variedad y el método de preparación.
| Alimento | Ración orientativa | Magnesio aprox. | Potasio aprox. | Cómo incluirlo |
|---|---|---|---|---|
| Semillas de calabaza | 30 g | 150 mg | 230 mg | En yogur, ensaladas o cremas |
| Almendras | 30 g | 80 mg | 220 mg | Como snack o en porridge |
| Espinaca cocida | 1 taza | 150 mg | 840 mg | Salteada, en tortilla o crema |
| Aguacate | 1 unidad mediana | 55 mg | 700 mg | En tostadas, ensaladas o guacamole |
| Plátano | 1 unidad mediana | 30 mg | 420 mg | Antes de entrenar o en desayuno |
| Alubias cocidas | 1 taza | 120 mg | 700 mg | En guisos, ensaladas o hummus |
| Avena | 50 g | 65 mg | 180 mg | En gachas o granola casera |
| Yogur natural | 1 vaso | 30 mg | 350 mg | Con fruta y semillas |
| Patata asada con piel | 1 mediana | 45 mg | 900 mg | Como guarnición saludable |
| Chocolate negro 85% | 20 g | 45 mg | 140 mg | Ocasional, en pequeña cantidad |
Checklist práctico para descargar o guardar:
✅ Añade una verdura rica en potasio en comida y cena.
✅ Incluye un puñado pequeño de frutos secos o semillas al día.
✅ Cambia cereales refinados por cereales integrales.
✅ Toma legumbres 2-4 veces por semana.
✅ Prioriza alimentos frescos frente a ultraprocesados altos en sodio.
Frutos secos y semillas
Los frutos secos y semillas son una de las fuentes más concentradas de magnesio. Además, aportan grasas saludables, fibra, proteína vegetal y compuestos antioxidantes. Son especialmente interesantes para personas con alta demanda energética, deportistas o quienes buscan mejorar la saciedad entre comidas.
Algunas opciones destacadas:
- Semillas de calabaza: muy ricas en magnesio; unos 30 g pueden aportar alrededor de 150 mg.
- Almendras: combinan magnesio, potasio, vitamina E y grasas monoinsaturadas.
- Anacardos: buena fuente de magnesio y energía.
- Nueces: aportan grasas omega-3 de origen vegetal y minerales.
- Semillas de chía y lino: interesantes por su fibra y perfil antiinflamatorio.
Las almendras con magnesio son una opción práctica: un puñado pequeño ayuda a mejorar la densidad nutricional del día sin complicar el menú. Eso sí, conviene controlar la cantidad, porque son alimentos saludables pero calóricos.
Idea rápida: yogur natural con avena, semillas de calabaza, plátano y canela. En cinco minutos tienes un desayuno rico en magnesio, potasio, fibra y energía sostenida.
Verduras y frutas
Las verduras y frutas son esenciales para cubrir el potasio diario y aportar antioxidantes, agua, fibra y micronutrientes. Además, suelen ser bajas en sodio, lo que favorece un mejor equilibrio para la presión arterial.
Entre las más interesantes:
- Espinaca: una de las verduras más completas en magnesio y potasio. Mejor cocida o salteada para concentrar nutrientes.
- Aguacate: el aguacate aporta potasio en cantidades elevadas y grasas saludables.
- Plátano: conocido por su potasio, aunque no es el único ni siempre el más alto.
- Patata y boniato: especialmente ricos en potasio si se consumen con piel.
- Acelga: excelente fuente de minerales y muy versátil.
- Kiwi, melón y naranja: buenas opciones para hidratación y aporte mineral.
Para mejorar la absorción y tolerancia digestiva, alterna verduras crudas y cocinadas. Por ejemplo, las espinacas cocidas reducen volumen y permiten consumir más cantidad; el aguacate combina bien con limón, legumbres o huevo; y el plátano puede ser útil antes o después del ejercicio.
Consejo de cocina: evita hervir demasiado las verduras y desechar el agua, porque parte del potasio puede perderse. Mejor vapor, salteado corto, horno o cremas donde se conserve el líquido de cocción.
Cantidad diaria recomendada y tips para su ingesta
La dosis recomendada de magnesio y la cantidad de potasio diaria dependen de la edad, el sexo, el estado fisiológico y la situación clínica. Como referencia general, muchos adultos necesitan alrededor de 300-420 mg de magnesio al día y entre 2.600-3.500 mg de potasio diario, según guías y organismos consultados.
En la mayoría de personas sanas, lo ideal es obtenerlos a través de una alimentación variada. Los suplementos pueden ser útiles en casos concretos, pero no deberían tomarse “por si acaso”, especialmente si hay enfermedad renal, hipertensión tratada con fármacos, arritmias o uso de diuréticos.
Para aumentar la ingesta de forma segura:
- Añade legumbres varias veces por semana.
- Usa frutos secos y semillas como complemento, no como base calórica.
- Incluye una ración diaria de verduras de hoja verde.
- Cambia pan, arroz o pasta refinada por versiones integrales.
- Reduce ultraprocesados ricos en sodio para mejorar el equilibrio sodio-potasio.
- Hidrátate bien, especialmente si haces deporte o sudas mucho.
Un exceso de magnesio procedente de suplementos puede causar diarrea, náuseas o molestias digestivas. Un exceso de potasio, aunque menos frecuente por alimentos, puede ser peligroso en personas con problemas renales o ciertos tratamientos.
Si tienes fatiga persistente, calambres frecuentes, hipertensión, enfermedad renal o tomas medicación, consulta con un nutricionista o profesional sanitario antes de suplementar. En Clinica Salux, este tipo de valoración se integra con hábitos, analíticas y objetivos reales del paciente.
Dosis recomendada en adultos y grupos especiales
| Grupo | Magnesio diario orientativo | Potasio diario orientativo | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Adultos hombres | 400-420 mg | 3.400 mg aprox. | Puede aumentar con actividad física intensa |
| Adultas mujeres | 310-320 mg | 2.600 mg aprox. | Valorar ciclo, dieta y síntomas |
| Embarazo | 350-360 mg | 2.900 mg aprox. | Siempre con seguimiento profesional |
| Lactancia | 310-320 mg | 2.800 mg aprox. | Requiere dieta densa en nutrientes |
| Niños | Variable según edad | Variable según edad | Evitar suplementación sin indicación |
| Personas mayores | Similar a adultos | Individualizar | Atención a medicación y función renal |
Las necesidades pueden cambiar por sudoración intensa, enfermedades digestivas, dietas restrictivas, consumo elevado de alcohol o fármacos como diuréticos, inhibidores de la bomba de protones, laxantes o algunos medicamentos para la presión arterial.
Alerta importante: los suplementos de potasio pueden interactuar con fármacos antihipertensivos como IECA, ARA-II o diuréticos ahorradores de potasio. En estos casos, no conviene suplementar sin control médico.
Beneficios para la salud mental y estado de ánimo
La relación entre magnesio y salud mental es cada vez más estudiada. Este mineral participa en la regulación de neurotransmisores, la respuesta al estrés y la excitabilidad neuronal. Cuando la ingesta es baja, algunas personas pueden notar más cansancio mental, irritabilidad, peor descanso o menor tolerancia al estrés.

El potasio, aunque se asocia más con músculo y presión arterial, también contribuye a la función nerviosa y a la sensación de energía. Un desequilibrio de electrolitos puede afectar al rendimiento físico y cognitivo, especialmente en situaciones de deshidratación, ejercicio intenso o dietas pobres en alimentos frescos.
Los minerales no “curan” la ansiedad ni sustituyen un tratamiento psicológico o médico, pero una dieta deficiente puede empeorar la base fisiológica sobre la que se sostiene el bienestar emocional. Esta visión es importante en muchas condiciones crónicas; por ejemplo, el impacto del lipedema en la salud emocional muestra cómo cuerpo, alimentación, dolor, autoestima y ánimo pueden estar profundamente conectados.
Consejos prácticos para apoyar el bienestar emocional mediante la dieta:
- Desayuna con proteína, fibra y minerales: yogur, avena, semillas y fruta.
- Evita saltarte comidas si eso aumenta ansiedad o picoteo.
- Incluye verduras de hoja verde y legumbres de forma regular.
- Reduce exceso de cafeína si empeora nerviosismo o sueño.
- Prioriza cenas digestivas para favorecer el descanso.
Cita destacada: una dieta rica en alimentos frescos no sustituye la atención profesional en salud mental, pero sí puede mejorar energía, estabilidad y recuperación diaria.
Preguntas frecuentes
¿Qué funciones tienen el magnesio y el potasio en el cuerpo humano?
El magnesio y el potasio regulan funciones vitales como la contracción muscular, la transmisión nerviosa, el equilibrio hídrico y la presión arterial. También contribuyen a la salud cardiovascular, muscular y al metabolismo energético.
¿Cuáles son los alimentos más ricos en magnesio y potasio?
Las mejores fuentes son semillas de calabaza, almendras, espinacas, aguacate, plátano, legumbres, patata, avena, yogur natural y chocolate negro. Lo ideal es combinarlos dentro de una dieta variada, no depender de un único alimento.
¿Cuál es la cantidad diaria recomendada de magnesio y potasio?
En adultos, la recomendación suele situarse alrededor de 300-420 mg diarios de magnesio y entre 2.600-3.500 mg de potasio, según sexo, edad y situación fisiológica. En embarazo, lactancia, infancia o enfermedad renal, debe individualizarse.
¿Cómo afectan el magnesio y el potasio al estado de ánimo y la energía?
El magnesio participa en neurotransmisores y producción de energía celular, mientras que el potasio ayuda a la función nerviosa y muscular. Una ingesta adecuada puede favorecer mejor vitalidad, concentración y respuesta al estrés.
¿Existen riesgos por consumir demasiado magnesio o potasio?
Sí. El exceso de magnesio en suplementos puede causar diarrea o molestias digestivas. El exceso de potasio puede ser grave en personas con enfermedad renal o ciertos tratamientos cardiovasculares. Antes de suplementar, conviene consultar con un profesional.
¿Qué minerales a base de citrato debo conocer?
Los minerales en forma de citrato, como el citrato de magnesio o el citrato de potasio, suelen tener buena biodisponibilidad y se usan en suplementación. Aun así, deben elegirse según tolerancia, objetivo y situación clínica.
¿Dónde puedo consultar información fiable sobre magnesio y potasio?
Puedes revisar fuentes como MedlinePlus, USDA FoodData Central, EFSA, NIH Office of Dietary Supplements y guías clínicas actualizadas. Evita basarte solo en redes sociales o recomendaciones sin respaldo profesional.
¿Qué puedo comer si tengo dolor articular y quiero cuidar mis minerales?
Prioriza alimentos frescos ricos en minerales, antioxidantes y grasas saludables: verduras, legumbres, frutos secos, semillas, pescado azul y frutas. También puedes consultar esta guía sobre qué comer si tienes dolor articular.
Referencias y fuentes científicas
Para elaborar esta guía se han consultado fuentes oficiales y bases de datos nutricionales reconocidas:
- MedlinePlus — Magnesio en la dieta. Información revisada sobre funciones, fuentes y recomendaciones.
URL: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002423.htm - MedlinePlus — Potasio en la dieta. Revisión sobre papel del potasio en nervios, músculos y presión arterial.
URL: https://medlineplus.gov/spanish/potassium.html - USDA FoodData Central. Base de datos oficial de composición nutricional de alimentos.
URL: https://fdc.nal.usda.gov/ - NIH Office of Dietary Supplements — Magnesium Fact Sheet. Ficha técnica actualizada sobre magnesio, ingestas y seguridad.
URL: https://ods.od.nih.gov/factsheets/Magnesium-HealthProfessional/ - NIH Office of Dietary Supplements — Potassium Fact Sheet. Información sobre potasio, salud cardiovascular e ingestas adecuadas.
URL: https://ods.od.nih.gov/factsheets/Potassium-HealthProfessional/ - EFSA — Dietary Reference Values for nutrients. Valores de referencia europeos para nutrientes y minerales.
URL: https://www.efsa.europa.eu/
Fisioterapeuta por la Universidad de Extremadura (Unex). Años 2000 – 2003.
Osteopata C.O. Escuela de Osteopatía de Madrid. 6 años, de 2005 a 2011.
Obtención del D.O. en Osteopatía, del 2011 al 2014.



